No elegimos
de quién nos enamoramos. Porque no es algo que podamos controlar; no es algo que
ocurra poco a poco, es algo que te arrasa como un tsunami.
Y un tsunami no elige qué casa va a destruir y cuáles no.
Y un tsunami no elige qué casa va a destruir y cuáles no.
Simplemente arrasa con
todo... RMC.
No hay comentarios:
Publicar un comentario